Levántate y… ¡Que te levantes!

Levántate y… ¡Que te levantes!

A ver.

Cuando éramos pequeños nos gustaba que nuestros padres fueran a ver los partidos que jugábamos los sábados. Venían predispuestos, nos veían correr, animaban desde una banda helados y encajados en un abrigo y al terminar nos llevaban a casa directos a la ducha. También cantaban nuestros goles. Luego llegó un momento en el que dejaron de venir, bien porque tenían otras ocupaciones, porque nosotros alcanzamos una edad para ir solos o porque simplemente, aunque no nos quisiéramos dar cuenta, éramos malos. Muy malos. Ya está. Y nuestros partidos, muy aburridos.

¿Estamos de acuerdo, no?

El padre de Tom Ince, que se llama Paul y al que muchos recordaréis vestido de corto vistiendo la camiseta del Manchester United, del Liverpool o de Inglaterra, no se pierde ni un solo partido de su hijo. Ni uno. Siempre, siempre está en la grada. Su hijo juega en el Blackpool, donde es de sobra el mejor del equipo. De hecho, el año pasado estuvieron a punto de ascender a la Premier League aunque perdieron en la final de Wembley. Pero papá Paul casi nunca celebra los goles de su hijo Tom.

El otro día fue con su mujer, con la madre de Tom, a ver a ver a su hijo jugar con Inglaterra Sub 21, donde también es un habitual a sus 20 años. Resulta que Tom Ince marcó uno de los goles, a lo que su madre reaccionó como todas las madres hacen. Se levantó, gritó y empezó aplaudir. Su padre, no. Y se llevó una leche. Normal.

Pues más le vale celebrarlos ahora. Me explico.

El caso es que el Blackpool ha fichado a Paul Ince como técnico, tras varias jornadas con uno temporal. Padre e hijo compartirán vestuario en Bloomfield Road en un club a mitad de tabla: demasiado abajo como para pensar en ascender y, salvo un bache, excesivamente bien como para meterse en descenso. Aunque las relaciones familiares dentro de un equipo de fútbol siempre son complicadas, más aún si son entre padre e hijo, lo bueno que tiene Paul Ince es que se ha visto todos los partidos. Algo sabrá.

Y a la próxima ya puede levantarse a celebrar los goles. O ya verás su mujer.

Diarios de Futbol

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